La filosofía medieval

 

 

TEMA 12:

temporalización

EL PROBLEMA DE LA EXISTENCIA DE DIOS:

EL ARGUMENTO ONTOLÓGICO,

LAS VÍAS TOMISTAS

 

 Introducción

 Mapa conceptual del tema

 Esquema

 Textos

 Vínculos

 

 

 

 

 Introducción:

Durante la Edad Media uno de los problemas fundamentales de la filosofía religiosa fue el de la demostración de la Existencia de Dios. En la tradición filosófica existen dos formas que van a tener distintas repercusiones para conseguir este fin. Distintos autores, a lo largo de la historia de la filosofía, utilizan alguna de estas formas en sus pretensiones. El Argumento Ontológico de San Anselmo y las Vías de Santo Tomás de Aquino son estas dos formas tradicionales de demostrar la existencia de Dios. Aunque se otorga la autoría de las mismas a estos dos autores es cierto que existen antecedentes de ambas en otros autores, aunque bien es cierto que son ellos los que van a sistematizarlas de forma explícita.

El Argumento Ontológico de San Anselmo es una demostración a priori de la existencia de Dios que parte del mismo concepto de Dios, es decir, de la definición que de Dios puede dar cualquier hombre, incluso un ateo. Para negar la existencia de Dios hay que saber qué significa. El significado del concepto Dios es: "El ser mayor que el cual no puedo pensar otro mayor". El Ser al que ser refiere tal concepto no sólo debe existir en la mente humana para poder comprenderlo sino que además debe existir, como tal ser, en la realidad ya que no podría ser el mayor que puedo pensar si no existiera en la realidad. Podría pensar un Ser que además de existir en la mente existiera también en la realidad, lo cual sería mayor, y éste, por definición, sería Dios.

Las Vías Tomistas son una demostración de la existencia de Dios a posteriori. Es decir pretenden demostrar que Dios existe buscando sus acciones o el resultado de las mismas en la naturaleza y retrocediendo en las causas de esos resultados llegar a la acción divina que las produjo. Las cinco Vías de Santo Tomás tienen la misma estructura argumentativa. Parten de la observación en la naturaleza de un fenómeno (el movimiento de los cuerpos, la relación causa-efecto entre los acontecimientos, el nacimiento y muerte de los seres vivos, los niveles de perfección en las cosas, o el orden del mundo). Cada uno de éstos fenómenos observados sólo puede explicarse en por una causa anterior o superior que los justifica (un motor que mueve, una causa que produce un efecto, el nacimiento por unos padres o progenitores, la perfección por la participación o imitación de un ser que es más perfecto, y el orden por la finalidad que cada cosa tiene). Estas relaciones de causas no pueden ser infinitas, no existiría el fenómeno actual si tuviera que llegar desde el infinito la causa que lo produce. Debe existir, por tanto, una causa primera de cada uno de los cinco tipos de efectos observados. Esta causa primera es Dios: Primer motor, Causa 1ª, Ser necesario, Ser perfecto y Fin último.

 

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 Mapa conceptual del tema.

Argumento Ontológico

 

 

 

Vías Tomistas

VIAS

1º NATURALEZA

Se observa

Principio de causalidad

Imposibilidad de una cadena infinita de causas

Demostración

1

Movimiento

Todo movimiento es efecto de un motor

Motrices

Primer motor

DIOS

2

Causalidad

Todo efecto procede de una causa previa

Eficientes

Causa 1ª

3

Contingencia

Todo ser contingente procede de otro previo

Seres contingentes

Ser Necesario

4

Perfección

Todo nivel de perfección participa de un ser perfecto superior

Seres perfectos

Ser Perfecto

5

Orden

Todo nivel inferior en el orden de los seres depende de otro superior

Niveles de orden

Fin último

 

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 Esquema del tema:

*Las páginas citadas se refieren al libro de texto de:

Cesar Tejedor Campomanes Historia de la filosofía en su marco cultural, editado por SM. 1993

San Anselmo de Canterbury. (p. 150).

Sto. Tomás de Aquino.

 

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Textos:

San Anselmo

"...creemos ciertamente que Tu eres algo mayor que lo cual nada puede pensarse. )Y si, por ventura, no existe una tal naturaleza, puesto que el insensato dijo en su corazón: no existe Dios?. Mas el propio insensato, cuando oye esto mismo que yo digo: "algo mayor que lo cual nada puede pensarse", entiende lo que oye; y lo que entiende está en su entendimiento, aunque no entienda que aquello exista realmente. Una cosa es, pues, que la cosa esté en el entendimiento, y otra entender que la cosa existe en la realidad... El insensato debe convencerse, pues, de que existe, al menos en el entendimiento, algo mayor que lo cual nada puede pensarse, porque cuando oye esto, lo entiende, y lo que se entiende existe en el entendimiento. Y, en verdad, aquello mayor que lo que nada puede pensarse, no puede existir sólo en el entendimiento. Pues si sólo existe en el entendimiento puede pensarse algo que exista también en la realidad, lo cual es mayor. Por consiguiente, si aquello mayor que lo cual nada puede pensarse, existe sólo en el entendimiento, aquello mayor que lo cual nada puede pensarse es lo mismo que aquello mayor que lo cual puede pensarse algo. Pero esto ciertamente no puede ser. Existe, por tanto, fuera de toda duda, algo mayor que lo cual nada puede pensarse, tanto en el entendimiento como en la realidad.

Lo cual es tan cierto que no puede pensarse que no exista. Pues puede pensarse que exista algo de tal modo que no pueda pensarse que no exista; lo cual es mayor que aquello que puede pensarse que no existe. Por tanto, si aquello mayor que lo cual nada puede pensarse, se puede pensar que no existe, esto mismo mayor que lo cual nada puede pensarse, no es aquello mayor que lo cual puede pensarse, lo cual es contradictorio. Luego existe verdaderamente algo mayor que lo cual nada puede pensarse, y tal modo que no puede pensarse que no exista."

 

Sto. Tomás de Aquino

Aun en el supuesto que todos entiendan por el término Dios lo que se pretende (lo que es más grande que cuanto se puede concebir), no por esto se sigue que entiendan que lo designado con este nombre exista en la realidad, sino sólo en el concepto del entendimiento... »

«Aunque por los efectos desproporcionados a una causa no pueda tenerse un conocimiento perfecto de ella, sin embargo, por un efecto cualquiera puede demostrarse, sin lugar a dudas, la existencia de Dios por sus efectos aunque éstos no puedan dárnoslo a conocer tal como es en su esencia.» Th., 1 q. 2 a 1 y 2. Ed. BAC. Madrid, 1957, p. 117).

Respuesta. La existencia de Dios se puede demostrar por cinco vías. La primera y más clara se funda en el movimiento. Es innegable, y consta por el testimonio de los sentidos, que en el mundo hay cosas que se mueven. Pues bien, todo lo que se mueve es movido por otro, ya que nada se mueve, más que en cuanto está en potencia respecto a aquello para lo que se mueve. En cambio, mover requiere estar en acto, ya que mover no es otra cosa que hacer pasar algo de la potencia al acto, y esto no puede hacerlo más que lo que está en acto, a la manera como lo caliente en acto, v. gr., el fuego hace que un leño, que está caliente en potencia, pase a estar caliente en acto. Ahora bien, no es posible que una misma cosa esté, a la vez, en acto y en potencia respecto a lo mismo, sino respecto a cosas diversas: lo que, v. gr., es caliente en acto, no puede ser caliente en potencia, sino que en potencia es, a la vez, frío. Es, pues, imposible que una cosa sea por lo mismo y de la misma manera motor y móvil, como también lo es que se mueva a sí misma. Por consiguiente, todo lo que se mueve es movido por otro. Pero silo que mueve a otro es, a su vez, movido, es necesario que lo mueva un tercero, y a éste otro. Mas no se puede seguir indefinidamente, porque así no habría un primer motor y, por consiguiente, no habría motor alguno, pues los motores, intermedios no mueven más que en virtud del movimiento que reciben del primero, lo mismo que un bastón nada mueve si no lo impulsa la mano. Por consiguiente, es necesario llegar a un primer motor que no sea movido por nadie, y éste es le que todos entienden por Dios.

«La segunda vía se basa en la causalidad eficiente. Hallamos que en este mundo de lo sensible hay un orden determinado entre las causas eficientes; pero no hallamos que cosa alguna sea su propia causa, pues en tal caso habría de ser anterior a si misma, y esto es imposible. Ahora bien, tampoco se puede prolongar indefinidamente la serie de las causas eficientes, porque siempre que hay causas eficientes subordinadas, la primera es causa de la intermedia, sea una o muchas, y ésta causa de la última; y puesto que, suprimida una causa, se suprime su efecto, si no existiese una que sea la primera, tampoco existiría la intermedia ni la última. Si, pues, se prolongase indefinidamente la serie de causas eficientes, no habría causa eficiente primera y, por tanto, ni efecto último ni causa eficiente intermedia, cosa falsa a todas luces. Por consiguiente, es necesario que exista una causa eficiente primera, a la que todos llaman Dios. »

«La tercera vía considera el ser posible o contingente y el necesario, y puede formularse así. Hallamos en la naturaleza cosas que pueden existir o no existir, pues vemos seres que se producen y seres que se destruyen, y, por tanto, hay posibilidad de que existan y de que no existan. Ahora bien, es imposible que los seres de tal condición hayan existido siempre, ya que lo que tiene posibilidad de no ser hubo un tiempo en que no fue. Si, pues, todas las cosas tiene la posibilidad de no ser, hubo un tiempo en que ninguna existía. Pero si esto es verdad, tampoco debiera existir ahora cosa alguna, porque lo que no existe no empieza a existir más que en virtud de lo que ya existe, y, por tanto, si nada existía, fue imposible que empezase a existir cosa alguna, y, en consecuencia, ahora no habría nada, cosa evidentemente falsa. Por consiguiente, no todos los seres son posibles o contingentes, sino que entre ellos, forzosamente, ha de haber alguno que sea necesario. Pero el ser necesario o tiene la razón de su necesidad en sí mismo o no la tiene. Si su necesidad depende de otro, como no es posible, según hemos visto al tratar de las causas eficientes, aceptar una serie indefinida de cosas necesarias, es forzoso que exista algo que sea necesario por sí mismo y que no tenga fuera de sí la causa de su necesidad, sino que sea causa de la necesidad de los demás, a lo cual todos llaman Dios. »

"La cuarta vía considera los grados de perfección que hay en los seres. Vemos en los seres que unos son más o menos buenos, verdaderos y nobles que otros, y mismo sucede con las diversas cualidades. Pero el más y el menos se atribuye a las cosas según su diversa proximidad a lo máximo, y por esto se dice lo más caliente de lo que se aproxima al máximo calor Por tanto, ha de existir algo que sea verísimo, nobilísimo óptimo, y por ello ente o ser supremo; pues, como dice el filósofo, lo que es verdad máxima es máxima entidad. Ahora bien, lo máximo en cualquier género es causa a todo lo que en aquel género existe, y así el fuego, que tiene el máximo calor, es causa del calor de todo l caliente, según dice Aristóteles. Existe, por consiguiente, algo que es para todas las cosas causa de su se de su bondad y de todas sus perfecciones, y a est llamamos Dios. »

«La quinta vía se toma del gobierno del mundo. Vemos en efecto, que cosas que carecen de conocimiento como los cuerpos naturales, obran por un fin, como se comprueba observando que siempre, o casi siempre obran de la misma manera para conseguir lo que más les conviene; por donde se comprende que no van a su fin obrando al acaso, sino intencionadamente. Ahora bien, lo que carece de conocimiento no tiende a un fin si no lo dirige alguien que entienda y conozca, a l¿ manera como el arquero dirige la flecha. Luego existe un ser inteligente que dirige todas las cosas naturaleza a su fin, y a éste llamamos Dios. » Th. 1 q. 2 a 3, e. c. PP. 118 Ss.).

 

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Vínculos:

 Filósofos medievales

http://members.xoom.com/_XOOM/arandu2/FILCRIS.html

 

Aquino, Sto. Tomás de

http://dir.yahoo.com/Arts/Humanities/Philosophy/Philosophers/Aquinas__Thomas__1225_1274_/

 

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